sábado, 6 de diciembre de 2014

2014, Un año de cuestionamientos sobre la violencia de género. ¿Respetadas o Invisibilizadas?

Fin de año implica, por lo general, sacar conclusiones respecto a lo que ha sido el año en las diversas temáticas importantes para cada uno. Desde temas personales hasta sociales.
Dentro de este “recuento personal”, hay un tema que no puedo dejar pasar, qué no tiene una conclusión positiva y que claramente implica mucho tiempo y trabajo más para que algún fin de año podamos celebrar en vez de conmemorar, y me refiero al tema de la Violencia de Género, tanto en nuestro país como en el exterior.

Hace poco, por medio de una página web, me entere de la lamentable noticia de Tugce Albayrak, una joven alemana que murió el día 23 de noviembre del presente año, víctima de dos hombres quienes minutos antes de golpearla, habían estado acosando a dos jóvenes.
Es ahí cuando la rabia y la impotencia no permiten “dejar pasar” noticias como estas. Rabia e impotencia de ser parte de una sociedad que construyó un significado de “Mujer” dentro de una lógica Patrialcal, que deja impune cualquier acto de machismo que nos suceden a diario, que cosificó a la Mujer de tal manera que nos es natural, más para uno que otros, que sea tratada como un objeto de deseo.

Me pregunto, bastante desesperanzada, ¿qué hemos logrado este año? En Chile, Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) ha buscado que se logre legislar para que los piropos estén prohibidos por ley. Para gran parte de la sociedad que naturalizó este tipo de violencia, ha sido vista como una medida drástica, pero la presidenta de la agrupación la socióloga María Francisca Valenzuela, la defiende, porque asegura que este tipo de comentarios al parecer inofensivos son una forma de acoso contra la mujer, acoso del cual “Nueve de cada diez mujeres han experimentado, pero eso no es porque nueve de cada 10 mujeres son provocativas, es simplemente porque eres mujer y estás expuesta” afirma María Francisca Valenzuela. Al final, nos damos cuenta que en esta sociedad ser mujer es ser igual que cualquier objeto en una vitrina.

¿Y la reacción de los acosadores? Desde que aparecieron estas formas de protesta en contra del acoso callejero, se ha hecho popular el término “Feminazi”, que de nuevo no tiene nada. Éste término, utilizado peyorativamente para identificar a mujeres feministas en general, alude también a que el feminismo utiliza la exageración como mecanismo para neutralizar a los hombres. Este término nació en la década de los ’90, y fue popularizado por Rush Limbaugh, un conservador estadounidense quién hizo famoso el término para luchar contra las mujeres que pedían el control sobre su fertilidad y embarazo. María José Cumplido, columnista de El Quinto Poder afirma, y concuerdo totalmente que, quienes acusan de “feminazi” a cualquiera por querer una ley de cuota, o por no querer que te “”piropeen” en la calle, es porque no son capaces de entender que la desigualdad genera violencia. 

Unos años antes del la creación del OCAC, en el año 2006, el OEGS recomendó al Estado chileno formular y poner en práctica una política nacional que priorizara y abordara de manera integral la violencia de género para garantizar la seguridad, el acceso a la justicia y la protección social de las mujeres que la viven. Una política intersectorial que fuera capaz de asegurar datos estadísticos integrados y abarcadores, construirindicadores robustos y contar con presupuestos suficientes y sostenibles. No obstante, en la actualidad no se aprecia una tendencia a garantizar políticas integradas, integrales y sostenibles, desde cuya intersectorialidad se incluyan objetivos de empoderamiento y autonomía efectiva de las mujeres. Persiste el vacío político y los datos existentes no permiten dar cuenta de resultados favorables basados en evidencia.

Y me pregunto, finalmente, ¿Este año hemos sido capaces de entender que la desigualdad genera violencia?, personalmente creo que sí muchas personas, especialmente mujeres de edad quienes jamás se habían cuestionado las formas patriarcales en las que la sociedad ejerce su control sobre ellas, y que hoy son capaces de reflexionar, de pensar, de decirle a sus hijos que sí, que hay que luchar en pro del respeto, de la valoración, de terminar con un sistema que nos agrede y que si bien penaliza las formas de violencia extrema, no nos cuida y no vela por nosotras en lo cotidiano, desde el momento en el que veo un comercial y este me dice qué debo hacer con mi cuerpo, cómo debería ser para lograr el éxito, hasta en el momento en que un hombre se cree con el derecho de tocarme, por sólo ser mujer.

La tarea queda pendiente, la lucha por la valoración y el respeto no termina aún. 





Referencias:
     Cumplido, M. J. (2014). El Feminismo y la idiotez del término feminazi. El Quinto Poder.
Lepe, N. (14 de Octubre de 2014). Mujeres en pie de guerra: Piden que piropos sean sancionados por ley. Publimetro.
      Observatorio de Equidad de Género en Salud (OEGS). (2013). Violencia de Género en Chile. Santiago, Chile.
     Redacción, BBC MUNDO. (30 de noviembre de 2014). La alemana que murió por confrontar a los acosadores de dos adolescentes. BBC MUNDO. 

viernes, 5 de diciembre de 2014

Violencia de Género en todos lados

Es probable que muchos ya hayan escuchado sobre el juicio que se realizó la semana recién pasada, del hombre que mató a su ex-pareja, madre de su hijo, el año pasado en Valparaíso.
Esta mujer, psicóloga, titulada de la Universidad de Valparaíso, fue nuestra compañera de carrera.
Muchas veces uno ve las noticias, lee mucha información, pero no se da cuenta de que esas noticias que aparecen en los diarios o televisión, pueden estar más cerca de lo que uno cree.
Es así como el año pasado, la noticia de la muerte de Karla, impactó en toda la comunidad de la Escuela de Psicología, y es ahí donde nos damos cuenta que nadie está libre de sufrir violencia de género.
Muchos pueden decir, ella era psicóloga, cómo le pudo pasar algo así, sin embargo pasó y de la manera más cruel. 
Es por esto que independiente de donde vengamos, de lo que hagamos con nuestras vidas, tenemos que tener presente que la violencia es inadmisible en todas sus formas, hay que poder denunciar la violencia, no aceptar ninguna disculpa ni perdón, ya que nunca se sabe como se puede terminar.


Acá va una de las tantas noticias que salieron respecto al juicio del asesino de Karla Adam


Reportaje Estrella de Valparaíso

Violencia de género contra las mujeres: un problema social que se debe erradicar

La violencia de género es una problemática social que se relaciona principalmente con la violencia ejercida sobre las mujeres por el solo hecho de serlo, pero esto no quiero decir que sean sinónimos ya que la violencia de género también hace referencia a la violencia ejercida hacia la población LGTBI (lesbianas, gays, transexuales, bisexuales, intersexuales). Pero para efectos de este ensayo se utilizará el concepto de violencia de género para aludir a la violencia ejercida contra la mujer ya que este concepto se corresponde con la realidad ya sería una consecuencia de las desigualdades entre hombres y mujeres y la discriminación que sufren a diario las mujeres la cual es avalada por el sistema hegemónico.

Para introducir al tema, primero es necesario definir los tipos de violencia, entre las que podemos encontrar: violencia física que se refiere a cualquier forma de agresión o maltrato que afecte la integridad física de una persona; violencia psicológica que causa daño emocional y perjudica el desarrollo personal mediante amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación o aislamiento; violencia sexual hace referencia a cualquier acción que implique la vulneración del derecho de una personas a decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación: violencia económica o patrimonial es la que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de una persona; y la violencia simbólica referido a la que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales

Este tipo de violencia está relacionada directamente con las relaciones asimétricas y de poder, en donde existe una relación de dominación y sumisión, que se establece entre hombres y mujeres en nuestra sociedad donde se reproducen patrones culturales que naturalizan este tipo de violencia en el día a día, invisibilizando sus diferentes tipos de expresiones y que se sostiene a través del sistema patriarcal que desvaloriza y pone a las mujeres en un estatus inferior y que mantiene y perpetua las desigualdades de género por las  tradiciones y creencias culturales que se siguen reproduciendo a través del procesos de sociabilización.

El problema de la violencia contra las mujeres es algo que ha existido desde siempre, a pesar de que en los últimos años se ha tomado mayor conciencia y visibilización con respecto a este tema, aún existen cifras desalentadoras con respecto a la cantidad de mujeres maltratadas en todo el mundo.  

Cabe recalcar que la violencia contra la mujer es un problema estructural que se sigue perpetuando por el sistema patriarcal que reproduce los patrones culturales como la creencia de superioridad de los hombres con respecto a las mujeres, las definiciones de los roles “apropiados” que deben asumir hombre y mujeres y las expectativas para que estos se cumplan, las creencias machistas que tienen algunas personas como el sentido de propiedad, el poder y el control sobre las mujeres, el considerar este fenómeno en torno a la esfera de lo privado y no como un problema social, las desigualdades laborales entre hombre y mujeres y que posicionan a la mujer en un estatus inferior y, por lo tanto, de dependencia frente al hombre, entre otros factores.


Para cambiar el escenario actual relacionado a la violencia contra las mujeres,  es necesario seguir denunciando y visibilizando este fenómeno, ampliando lo conceptos que tiene la ley sobre la materia mencionada ya que las definiciones actuales son limitadas  y dificulta la comprensión de este problema; modificar las políticas públicas y leyes que juzgan a quienes ejercen la violencia contra la mujer; realizar campañas contra la violencia hacia las mujeres enfatizando que es un grave problema y visibilizando todas las consecuencias que conlleva; y finalmente, y a mi parecer una de las medidas más importantes, incluir temáticas que traten el tema de la violencia de género en los programas de las diferentes instituciones educacionales de todos los niveles, desde el periodo preescolar hasta la educación superior ya que para erradicar la violencia, primero se debe cambiar los esquemas impuestos por el sistema patriarcal lo cual se podrá lograr mediante la educación. 




Referencias:
·         Álvarez, O (2006) “El enfoque de género y la violencia contra las mujeres: aproximación al análisis de los conceptos”. Revista venezolana de estudios de la mujer , enero - junio 2006 - vol. 11 - nº 26, Caracas, Venezuela.
·         Biblioteca de la Oficina de OPS/OMS “Violencia de Género en Chile. Observatorio de Equidad de Género en Salud.” Informe monográfico 2007.2012, Chile.
·         Bosch. E; Ferrer. V “La violencia de género: De cuestión privada a problema social.” Revista Intervención Psicosocial. Revista de igualdad y calidad de vida, volumen 9, número 1.
·         Folleto Red ciudadana  para la detección de la violencia de género, Andalucía, España:http://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/Violencia_Genero_Documentacion_Red_Ciudadana_folleto.pdf
·         http://www.jus.gob.ar/areas-tematicas/violencia-de-genero/tipos-y-modalidades-de-violencia.aspx

Violencia extrema hacia las mujeres en Chile (2010-2012)





El estudio que presentamos, Violencia extrema hacia las mujeres en Chile (2010-2012), se realiza diez años después de la primera investigación sobre femicidio en el país, cuando aún los asesinatos cometidos contra mujeres estaban ocultos, indiferenciados bajo el concepto de homicidio. Dicho estudio contribuyó a develar la especificidad del femicidio y los patrones culturales comunes en las agresiones machistas: sentido de propiedad sobre la vida de las mujeres, control y poder sobre su cuerpo, misoginia.